En el artículo anterior mencionaba cómo podemos mantener nuestra capacidad de escucha en la nueva normalidad.
En perspectiva hoy podemos ver que se dieron muchos cambios en el entorno personal y laboral que sin duda desafiaron nuestra capacidad de escucha a la distancia, en especial con nuestros amigos, compañeros de trabajo, clientes, proveedores y otros.
Ahora iniciamos un nuevo año cargado de expectativas y a la vez con incertidumbre, pues lo único claro, es que seguiremos mostrando nuestra capacidad adaptativa en cada uno de los espacios en los que nos movemos.
Cuando me pregunto ¿Cómo fue ser humano en las organizaciones en el 2020? Entonces me viene a la memoria varios testimonios de clientes a quienes atendí en sesiones de coaching ejecutivo, talleres virtuales y sesiones de soporte emocional a colaboradores que ahora comparto para que sirva de aprendizaje en nuestra comunidad.
A continuación, te presento un resumen de lo que escuché como principales desafíos en el 2020:
· El confinamiento, las nuevas formas de trabajo generó elevados niveles de estrés y preocupación en los colaboradores, tanto en aquellos que eran padres de familia o jóvenes millennials independientes sin carga familiar.
· Apareció un nuevo tipo de burnout, agotamiento laboral debido a la falta de límites entre el espacio personal y el laboral.
· Las interacciones en los colaboradores se redujeron, disminuyó el trabajo colaborativo y en consecuencia agudizó el trabajo en islas de áreas poco integradas.
· Los conflictos internos no fueron fáciles de sobrellevar y/o resolver generando más impacto en las relaciones interpersonales.
Pero no todo fue negativo porque los colaboradores también reportaron que hay valiosos aprendizajes en este periodo:
· Fue necesario empoderarse en sus funciones y demostró que no requerían la presencia física del jefe para recibir indicaciones continuas o incluso para supervisar avances, perdiendo el temor al trabajo a distancia.
· Muchos descubrieron nuevas habilidades en la coyuntura y apareció la resiliencia como resultado de hacer frente a los desafíos de los cambios en los roles y sistemas de comunicación interna.
· El tiempo en familia y las experiencias cotidianas fueron más valoradas, ya que antes no eran accesibles.
· En muchos casos se valoró más el cuidado y atención en salud física y psicológica que recibieron de parte de sus organizaciones fortaleciendo su compromiso y gratitud.
Y ahora ¿de qué nos tenemos que hacer cargo este 2021? Aquí te presento algunas reflexiones que podrían ser de apoyo para la gestión de personas:
· El bienestar físico y mental de los colaboradores es una prioridad de la que se requiere tener presente en los ejes de planeamiento.
· Se requiere lograr un equilibrio y límites entre el trabajo y el espacio personal.
· Es fundamental impulsar conexiones e interacciones en los equipos y mantener el sentido de unidad en las organizaciones que permita el trabajo colaborativo, promueva las relaciones internas en este nuevo sistema de trabajo a distancia que promete quedarse en el entorno empresarial.
· Los líderes deberán ser inspiradores y motivadores más que supervisores de avance de tareas en una fase de innovación y transformación constante de las organizaciones.
En este resumen, no se muestran las experiencias y sentires de seres humanos que perdieron sus trabajos y tuvieron que reinventarse probablemente en otros ámbitos con una actitud resiliente. Sin embargo, es un acercamiento para seguir mirando lo que nos sucede en nuestras organizaciones y hacernos cargo con total consciencia del futuro que deseamos construir al interior de ellas y ser un punto de referencia en nuestra sociedad.
